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Historias de la Biblia

Las peticiones más extrañas que Dios le ha hecho al humano

Al leer la Biblia encontramos pasajes de muchos tipos. Encontramos relatos históricos, enseñanzas y principios morales, parábolas, ilustraciones, profecías, canciones… pero hay algunos relatos que pueden ser desconcertantes.

Algunos de esos relatos atípicos, son aquellos en los que Jehová le pide al humano que haga ciertas cosas un poco extrañas. Veamos algunos de los pasajes con las peticiones más raras que Dios le ha pedido al hombre.

1. Ezequiel tuvo que tumbarse sobre su costado izquierdo 390 días

En el libro de Ezequiel capítulo 4 encontramos un relato bastante pintoresco. Dios le pide a Ezequiel que debe tallar una imagen de la ciudad de Jerusalén en un ladrillo. Luego debe tumbarse de cara al ladrillo durante 390 días sobre su costado izquierdo. Esto simbolizaba el tiempo que las diez tribus de Israel habían andado alejadas de Dios, lo habían rechazado. Cada día representaba un año de ese período (desde 997 a.E.C hasta la destrucción de Jerusalén en 607 a.E.C).

Israelitas viendo cómo Ezequiel representaba la destrucción de Jerusalén
Ezequiel acostado sobre su lado izquierdo de cara a un ladrillo con la imagen tallada de Jerusalén.

Pero no acaba ahí la petición extraña que recibe Ezequiel. También debe representar el tiempo que las dos tribus de Judá habían estado andando alejadas de Dios, que ascendieron a 40 años. Por lo que tuvo que acostarse 40 días más frente al ladrillo, pero esta vez sobre su lado derecho.

La dieta repugnante de Ezequiel durante ese período

Para complicarlo un poco más, Jehová le dijo la dieta que debía llevar durante todo el periodo que debía estar acostado. Le dijo que podía beber alrededor de medio litro de agua diario y que podía ingerir algo más de 200gr de alimento al día. Es interesante que el pan que le dijo Jehová a Ezequiel que preparara era inmundo para él (Levítico 19:19). El pan contenía trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y espelta. Pero además estaba cocido sobre “tortas de estiércol del excremento de la humanidad” (Ezequiel 4:12,13), sencillamente repugnante, en la actualidad y en los días de Ezequiel.

Huelga decir que Ezequiel obedeció a Jehová y puso un excelente ejemplo de lealtad y sumisión, ya que si nos parece extraño el encargo a nosotros, nos imaginamos lo que le debió parecer a él.

(Lee el relato completo en Ezequiel 4)

2. Pedirle a Oseas que se casase con una mujer que le sería infiel

Profeta Oseas
Estatua del profeta Oseas en Congoñas, Brasil.

En el inicio del libro de Oseas leemos que Jehová le pide a Oseas que tome para sí “una esposa de fornicación e hijos de fornicación“. (Os 1:2). Eso significaba que le estaba pidiendo que se casase con una mujer inmoral y que tendría hijos fruto de sus relaciones inmorales.

Oseas se casó con Gómer y esta tuvo tres hijos: Jezreel, Lo-ruhamá y Lo-ammí. Probablemente después Gómer abandonó a Oseas y le fue infiel. Cuando ella cae en desgracia porque sus amantes la abandonan, es posible que cayera en la esclavitud, ya que el relato indica que Oseas la “compra” como si de una esclava se tratara y la vuelve a tomar como esposa. (Oseas 3).

Esta extraña petición de Dios a Oseas simbolizaba la relación que tenía Dios con su nación escogida, Israel, y sus infidelidades y posterior arrepentimiento. Al utilizar un ejemplo que conocemos tan bien, como es el amor marital, nos hacemos una idea de la intensidad del amor de Dios por su nación escogida y lo que debió sufrir al ver que vez tras vez abandonaba su camino de rectitud.

(Lee el relato completo en Oseas 1)

3. Jehová le pide a Gedeón que se presente para la batalla con 300 hombres y sin armas

Israel lleva siendo infiel a Jehová varios años. Eso ha propiciado que las naciones vecinas puedan atacarlos impunemente, ya que Jehová a retirado su protección de la nación de Israel .Después de 7 años de sufrir los atropellos de los madianitas, los israelitas le suplican a Jehová que los ayude.

La respuesta de Jehová puede parecer extraña, ya que escoge a Gedeón para liderar la batalla. Gedeón era el más pequeño de la casa de se padre Joás, pero además pertenecía a la división tribal más insignificante de Manasés. En definitiva, no era un hombre importante, sino humilde y discreto.

Ahora Dios le dice a Gedeón que va a ayudar a la nación de Israel, pero al tener muchos soldados no quiere que piensen que son capaces de ganar la batalla ellos solos. Así que le dice a Gedeón que le pida a los soldados que tengan miedo que se marchen. De los 32.000 hombres iniciales quedan 10.000. ¡Sería una locura enfrentarse a 135.000 soldados madianitas con solo 10.000 hombres!

Pero no queda ahí la cosa. Jehová le dice que aún hay demasiados soldados. Así que le pide a Gedeón que haga una prueba de pericia militar a los soldados para quedarse solo con los mejores. El resultado es que solo quedan 300 hombres para luchar contra en el enorme ejército madianita. Desde un punto de vista militar es un auténtico suicidio.

Imagen de Böttcher, Christian Eduard de 1908
Gedeón seleccionando a los 300 hombres que lucharían contra Madián

¿Cuál fue el resultado? Gedeón toma a sus 300 hombres y les da un un cuerno y un jarrón con una antorcha dentro a cada uno. ¿No les da armas? No, solo eso. Y lo que hacen es dividirse en 3 grupos, ir al campamento madianita y crear tal confusión con el ruido del cuerno, la luz de las antorchas, el ruido de los jarrones al romperse y los gritos de guerra que los madianitas entran en pánico y empiezan a matarse entre sí.

Una vez más Jehová ha dado la batalla a su pueblo para demostrarle que su poder es muy superior al de cualquier ejército humano.

(Lee el relato completo en Jueces 6 y 7)

En desarrollo…

Por Bíblico

Lector de la Biblia, estudiante de la Biblia, investigador de la Biblia. Adopto la Biblia como forma de vida, como guía para mis decisiones, como medio para conocer a mi Creador. Apasionado de la historia, la arqueología y la vida!

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